24 de mayo de 2005

Salgo de indiecita

Me acuerdo del disfraz de india para una representación en la escuela,
de la arpillera que raspaba los pezones pequeñísimos y el maquillaje que ardía en la cara.

Era para octubre (sabés mami ahora lo festejo el 11 de octubre y ya no hablamos del día de la raza).
Hacía frío con los hombros desnudos y me picaba el pasto metiéndose entre las sandalias.
Temblaba y transpiraba al mismo tiempo, entraban unas pelusas por la nariz y la vincha de plumas amenazaba volar al primer balanceo del baile nativo.

Mami, en todos los contornos estabas vos, y ¿Qué te salía por los ojos?
Me soplabas los párpados de colores,
y caía
de los ojos a las manos.

Me hacías trenzas en la frente
y los nudos del cuero en los pies

Tenía el gusto de aquello que embadurnaba la lupa,
sobre mi cara recién nacida,
que usabas
para vislumbrar lo linda que yo iba a ser.



No hay comentarios.: